Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2006.
Resumen
- 03/10/2006 10:50 - MIRA QUIEN BAILA
- 04/10/2006 17:25 - EL ÚLTIMO BESO
- 06/10/2006 13:15 - UNA DE LETRAS
- 07/10/2006 23:48 - LÁGRIMAS
- 08/10/2006 22:17 - UN BESO MÁS
- 14/10/2006 23:16 - RESFRIADA
- 16/10/2006 23:04 - LIBERTAD
- 19/10/2006 22:46 - REGALO
- 22/10/2006 23:36 - LLUVIA
MIRA QUIEN BAILA
Anoche encendí la televisión y vi con espanto el bochornoso espectáculo con el que todos los lunes por la noche nos deleita TVE, algo monstruoso llamado “Mira quién baila” donde diez personajes “famosos” demuestran sus habilidades – o su falta de ellas- en la pista de baile.
Un decorado que constituye un horror inenarrable, aderezado con una mini orquesta. Pudiendo bailar al son de cualquier cd, ¿por qué no gastar un puñadito de euros del contribuyente para algo que no aporta absolutamente nada?
Los famosos… quizá yo viva apartada del mundo al no frecuentar revistas ni programas mal llamados del corazón –dudo entre si deberían llamarse de vísceras o de entrepierna-, pero reconozco que la mayoría de ellos son absolutamente desconocidos para mi.
El jurado. Otros que tal bailan, y nunca mejor dicho, quitando dos de ellos, bailarines profesionales, y a un coreógrafo, el resto tiene las mismas aptitudes que yo para pronunciarse sobre la corrección de un baile.
Y tras el espectáculo de baile, se pide a los sufridos espectadores que manden un sms, previo pago de su importe, diciendo quién es su favorito, para que, cada semana, uno de ellos, se lleve diez mil euros para donarlos a no sé dónde.
Me cuesta creer que lleguen a recibir el número de mensajes necesarios para cubrir el premio. Si además tenemos en cuenta que los famosos cobran por bailar (algunos, por lo visto, casi su peso en oro por programa), ¿Cuánto cuesta poner en marcha este circo lunes tras lunes?
Una pequeña encuesta doméstica me revela resultados sorprendentes, todos aquellos que se reconocen espectadores, dicen que lo ven porque les gusta verles bailar, sin importar el famoso que ejecute el baile, así que no parece necesario tener que pagar una barbaridad para que cuatro famosos hagan el mono, cuando puedes conseguir cuatro desconocidos que hagan el mono gratis (véase Operación Triunfo).
¿Hay dinero en las arcas del Estado para pulirlo en semejante memez?
Sin palabras.
EL ÚLTIMO BESO
Anoche, al pensar en ti, como cada noche, recordé nuestro último beso.
Parte del encanto del último beso, es ése, no saber que es el último. Pensar que es simplemente otro y que mañana vendrán más.
No soy capaz de imaginarme besándote sabiendo que será el último, que después de ese no habrá más, que no te volveré a ver, que desaparecerás de mi vida... habría sido doloroso besarte sintiendo que se me escapa la vida, que te llevas el aire que respiro, que me arrancas el corazón...
Sin saber que era el último, hoy lo recuerdo como un beso tierno, un beso casi por casualidad, mis labios y los tuyos pasaban por ahí y se juntaron. ¿Sabes? Habría hecho cualquier cosa con tal de un beso más.
Lanzo una pregunta al aire para que la conteste quien quiera: ¿Te habría gustado saber que era el último o, en caso de que lo supieras, habrías preferido no saberlo?
UNA DE LETRAS
No eres mi perro
y no te puedo llevar
con correa a pasear
para que no te vayas.
Y yo no puedo evitar
que dentro del corazón
te hayas quedado a vivir en mis recuerdos.
No eres la parte que me falta para ser una persona.
Eres la duda de mi mente cuando me voy a la cama.
Ayer entré en el hueco donde estás
con una excavadora
para echarte de mi mundo
y encerrarte donde no te pueda ver.
Ayer entré y me encontré junto a tu cuerpo
un cartel que dice: “No tocar”,
y no sé cómo hacer.
Eres la sombra
que oscurece la luz
de mi sala de estar
cuando no pienso en nada.
Después de ayer pensé
no volverte a ver
almacenando tu amor entre mis cosas.
Nena Daconte. "No eres mi perro"
LÁGRIMAS
Recuerdo todas las lágrimas que no llegué a dejar salir y pienso dónde habrán ido. Lo mejor que podemos hacer cuando queremos llorar es hacerlo.
Creo que las lágrimas que no derramamos se depositan en el corazón y al ser saladas, van haciendo una especie de costra hasta que terminan paralizándolo. Algo así como lo que pasa en la lavadora cuando la cal se deposita en sus engranajes...
UN BESO MÁS
Al hilo del post de hace unos días lanzo otra pregunta al aire: ¿Tú qué harías por un beso más?
RESFRIADA
Mis ojos llorosos tienen ahora el pretexto perfecto para llorar tu ausencia sin que nadie lo note, y mi boca seca puede darse el lujo de pasearse por las calles, sin tener que dar explicaciones sobre ti.
Mis piernas pueden enredarse con las sábanas y se sienten bien, casi tan bien como si estuviesen enredadas con las tuyas, y mis manos pueden ahora temblar sin cesar de ganas de ti, sin que se advierta.
Mi cuello puede sudar frío de ganas de besos que no me diste, sin que lo imagines y mi cuerpo entero puede estremecerse constantemente sin tener tus brazos a mi alrededor.
Después de estornudarte durante tres días, quizás mi gripe haya dejado de ser enfermedad para convertirse en una limpiza del alma.
LIBERTAD
Libertad es elegir. Elegir lo que queremos, cómo, dónde y cuándo lo queremos. Aunque ser libre para elegir algo no significa que vayamos a conseguirlo.
Mi libertad fue estar contigo, la tuya fue estar sin mí.
Libertad es elegir, aunque elijamos el infierno.
REGALO
Me gusta hacer regalos. Disfruto tanto haciendo regalos como cuando me los hacen a mí.
Siempre he pensado que lo mejor de un regalo no es el regalo en sí, ni su valor, ni si es algo que necesitas o no. Lo realmente importante es saber que alguien ha estado pensando en ti al menos durante cinco minutos, pensando qué necesitarás, algo que te guste, algo que aún no tengas, algo que te haga ilusión...
Me han hecho un regalo fantástico: una canción capaz de llegarme al alma, de arrancarme una sonrisa y dejarme tarareando con ganas de más.
Gracias por ese regalo.
LLUVIA
Me gustan las tardes de lluvia como hoy, de esas en las que me puedo sentar en un sillón con una taza de chocolate a ver la lluvia caer y mirar cómo las gotas se deslizan por los cristales de mi ventana.
Viendo la lluvia caer a través de la ventana he vuelto a recordar los días que pasé junto a ti. He vuelto a mirar ahí, donde me sentaba siempre, en el viejo sofá donde vi salir el sol tantas veces.
Pero ni tú eres tú ni yo soy aquella. Sólo me queda el vago recuerdo de caricias en mi espalda mientras soñaba despierta susurrándote palabras de amor.
Me gustaría verte sólo para imaginar qué pasaría si te dijera lo que pienso de aquellos dos que pasean por mi memoria.
