Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2006.
Resumen
- 02/12/2006 16:57 - MIS SANDALIAS BLANCAS
- 05/12/2006 22:48 - INSTANTES
- 11/12/2006 21:42 - TE VI PASAR
- 15/12/2006 18:44 - NO SÉ QUIÉN ERES
- 20/12/2006 11:04 - ÉL
- 27/12/2006 01:28 - MENTÍ EN TODAS MIS RESPUESTAS
- 31/12/2006 12:40 - BIENVENIDO, 2007.
MIS SANDALIAS BLANCAS
Mis sandalias blancas están cansadas,
gastadas, despintadas, tristes, roídas,
heridas, dolidas, perdidas y llorando.
Las pobres me piden a gritos que las abandone
junto al resto de los zapatos viejos y sin agujetas
porque dicen que están cansadas de andar
los viejos caminos conmigo pero sin tí.
porque temo, desde el fondo de mi alma,
que a las nuevas les caigas tan bien
INSTANTES
Hay momentos mágicos en los que no hay ni pasado ni futuro. Sólo ese preciso instante donde todo desaparece y los guiñapos que quedaban de dos se transforman en lo que fueron por unos minutos.
Y aunque el perdón y la ilusión estaban presentes, el helado no ha dejado libres de pecado al recuerdo y al dolor, que han acabado ebrios, tragándose las lágrimas en una esquina. Porque la magia radica en eso: instantes, pequeños instantes que son, viven, huelen, saben. Y al momento, desaparecen.
Valió la pena prolongar la tarde: en el fondo, ambos sabíamos que los años nos han vuelto viejos y que aunque las estaciones de confianza se rompieron, los silencios mataron más que las miradas y todo ha cambiado, lo que cuenta es que hemos vuelto a encontrarnos.
Fue buena idea verte. Bienvenido de nuevo.
TE VI PASAR
Esa tarde llovía. Yo iba en el coche y sólo llegaba el sonido lento y repetido de las escobillas del cristal, afanándose sin descanso por quitarme las gotas de los ojos.
Llovía, pero poco. Eso sí, estaba muy nublado. La tarde era gris, una tarde nueva de un otoño que empezábamos a estrenar. Un otoño lleno de agua lenta y de silencio al ritmo del limpiaparabrisas.
Y es que el día no podía acompañar. Era lunes, no queríamos trabajar los que teníamos oficina a la que ir, y los que son de la calle, no encontraban esa tarde la gracia a eso de no tener casa. Los que estaban a dieta, no habían perdido peso. Los que no estaban solos, aún no tenían bastante para sentirse acompañados y los que estaban solos no estaban seguros de querer estarlo. Los que habían comido, no terminaban la digestión de los postres.
Es lo que tienen los otoños cuando llegan como ése, rápido, sin avisar y con los pies descalzos, llenos de lluvia. No hacen ninguna gracia.
"El detalle para esta tarde debe ser andar despacio", me dije. "Y mirar". Como pude, saqué los ojos por la ventanilla y me dediqué a seguir a los paraguas. Uno, dos, una niña con botas de agua, uno con maletín, dos que se cruzan... Y de repente, como surgen las musas, la inspiración y los amores sorpresa, mis ojos se posaron en ti...
Se me había olvidado que yo te quería. Que me enamoré de ti cuando te vi. Que me pedí uno como tú durante muchos años en mi carta a los Reyes Magos. Que me volví a enamorar cuando te vi más de cerca, y el corazón se me salía. Y tus manos, el ritmo de tus manos me dejó donde yo quería, que era al lado de tus dedos. Y tus ojos... Justo así, como la última vez, así iban conmigo esa tarde.
Ha sido un segundo y ha parado la calle, la lluvia y la tierra y a mi me ha dado cuerda para volver a sentir que el pecho se me llena de aire, de lluvia y de miedo cuando te veo, y los ojos se me hacen más grandes y más oscuros.
Miro al cielo, como puedo, mientras dos nubes me llenan los ojos de agua. Miro al cielo y veo la luna, medio dormida. Aún andas apostado en la luna, mirándome, y tú lo sabes. Aún hay un hombre en la luna que me sigue mirando.
NO SÉ QUIÉN ERES
Y sé que estás ahí, mirando mi blog porque llegaste aquí de casualidad o porque alguien te habló de él.
Me han dicho que te gusta y que, a veces, entras a leerlo... así que te doy las gracias. Me hace mucha ilusión saberlo, especialmente de ti, que no me conoces y no hay ningún motivo especial para que te enganches a mi vida, mi vida de verdad y mi vida de mentira...
Dirás que soy tonta, que soy una sentimental, pero en cada post que tú lees hay un hilito y si tú tiras de él, cada vez estamos más cerca.
Muchas gracias por estar ahí, por buscarme, por leerme sólo porque sí.
Dedicado a todos los que respondieron al post TOC TOC, y a aquellos que me siguen desde las sombras. Muchas gracias a todos.
ÉL
Entró en mi vida y la marcó para siempre, irrumpió como un huracán, sin avisar. Me pilló desprevenida. Fue algo breve, intenso.
Odio el dolor, me da miedo, lo rehúyo y entonces no vivo. Elegí no sentir nada. Disimular es un arte que aprendí muy bien, enroscarme en otras personalidades y no dejar salir la mía. Borrar todos mis sentimientos. No quise perdonar, no fui capaz. Y no pude exigir que me perdonaran.
Ha pasado el tiempo y sigo buscándole, sueño que nos encontramos por casualidad, tropezamos en una esquina de la ciudad, cruzando la calle, en un semáforo, en el instante que cambia de color.
Mil situaciones y ninguna real, todas soñadas, inverosímiles. Él ha estado aquí, desde siempre, y se ha ido, para siempre.
MENTÍ EN TODAS MIS RESPUESTAS
Y si te lo digo, es porque tú lo supiste desde siempre;
tenías esa forma sutil de saber lo que estaba pensando,
de imaginar mis pies buscándote bajo las sábanas,
y de adivinar, siempre atinando, los sonidos de mi mirada.
Fuiste el único al que le permití ver
dentro, fuera, de cabeza, de lado y de espaldas
los misterios, secretos y verdades de esta mujer alada.
Dejo mis recuerdos guardados en el cajón,
porque la verdad es que no soporto la idea
de volar con las alas rotas, durante la noche sin ti,
la única persona capaz de vivirme o matarme.
Me preguntaron por qué me iba…
y mentí en todas y cada una de mis respuestas
BIENVENIDO, 2007.
La vida sigue aunque termine el año. No pienso que tengo que respirar, sólo lo hago. Sé que respiraré aunque no me lo proponga. La vida es una eterna sucesión de vidas, de ayeres y mañanas pero, sobre todo, de hoy.
De hoy, que no tiene plural. Quise ponerlo, pero no lo encontré, porque sólo hay uno. Sólo hay un hoy: hoy te veo, hoy quiero, hoy amo, hoy río, hoy sueño, hoy me despierto, hoy te llamo, hoy gozo, hoy soy yo. Hoy respiro, aunque no me lo proponga.
Sólo hoy lo hago, porque después de este instante ya no séra ahora, sino hace un momento, hace siglos o segundos. Será ayer. Para el caso, es lo mismo, tras hoy ya todo entra en tiempo pasado, perfecto o imperfecto. O en posible futuro. Imperfectamente perfecto.
Ayeres y mañanas hay muchos, felices, tristes, inolvidables, dolorosos, sorprendentes, acalorados, sinceros, opacos, esperanzadores... hay tantos ayeres de todo color y tipo; hay tantos mañanas que no existen todavía sino en el deseo de cada uno...
Hoy sólo hay uno. Hoy se cierra una etapa, cierro un ciclo. No sé qué me trae el año nuevo que empieza en unas horas pero, sea lo que sea, tiene las puertas abiertas.
FELIZ AÑO 2007.
